HISTORIA DE NUESTRA IGLESIA

50 años

La Asunción de Santa María




                          Presentación
                                   por
                    D.José Manuel Fueyo

Virgen
Puente
Edificio parroquial
Capilla

  El asentamiento de la población en la parte baja de la ciudad y el posterior despegue urbanistico  experimentado en la década de los años sesenta hizo que la mayor parte del  vecindario tuviera que desplazarse a la zona alta para asistir a los oficios. Si la gente quería  escuchar misa , asistir a un entierro o ir a un funeral debía subir por la empinada carretera que conducía a la iglesia, cosa cada vez mas complicada para personas impedidas o de cierta edad. 
 El que la gran mayoria del núcleo de vecinos estuviera alejado de su iglesia, unido al problema de que esta se había quedado pequeña para albergar grandes celebraciones, hizo pensar en la idea de edificar un nuevo templo en el centro de la urbe, lugar mas accesible para la inmensa mayoría de los habitantes.
Dos fueron las principales dificultades avencer para emprender tan magna obra; la parte económica y la parte urbanística. La primera fue resuelta gracias al benefactor cangués don José González Soto, mientras que la segunda fue llevada a cabo tras la adquisición de varios solares que formaban un triangulo limitado por las calles del Mercado, La avenida de Covadonga y la travesía que hay entre ellas, hoy denominada como calle de don José González Soto. El lugar elegido, en pleno centro urbano, no pudo ser mejor, pero para ello hubo que derruir la Casa Huergo que, junto a las ruinas de las antiguas construcciones del Bazar la Moda o antañón "Palaciu Pintu", casa natal de Vazquez de Mella, completaron  los terrenos en los que había de edificarse la nueva iglesia, asi como  los jardines colindantes.
El proyecto fue realizado por el arquitecto don Enrique Rodríguez Bustelo y la grandiosa obra corrió a cargo del maestro  don Alvaro Fernández del Valle,que comenzó los trabajos el 6 de Abril de 1959. Para la construcción se utilizaron piedras calizas extraídas de los cercanos montes de la localidad de Sevares, así como piedras artificiales que los propios obreros reslízaban y pulían. La mayor parte de la mano de obra fue local, aunque también llegaron canteros de Galicia atraídos por la oportunidad de ganar un jornal fijo durante varios años. Algunos de éstos se quedaron, posteriormente, a vivir en la ciudad y formaron aquí una familia.
Cuatro años mas tarde los trabajos estaban prácticamente finalizados. Como anticipo, el 19 de Marzo tuvo lugar bendición de las campanas  en una ceremonia en la que don Juan Bautista Gozález Díaz pronunció las siguientes palabras; "...Estas campanas que hoy bendecimos por la oración de la iglesia y por el poder de Dios serán como vigías sobre esta ciudad, apartando de ella toda clase de males y derramando, junto con su sonido, en el corazón de todos  las bendiciones del cielo. Ellas presidirán todas nuestras alegrías y todos nuestros afanes;voltearán alegres en nuestra fiestas y gemirán el día de nuestro entierro; desde el nacimiento hasta la sepultura serán la voz amiga de Dios que nos hablará siempre desde la esperanza y la resurrección...".
Edificio parroquial
  La iglesia fue bendecida e inagurada a las doce de la mañana del 4 de noviembre de 1963 en una solemne función religiosa presidida por el señor cura párroco don Juan Bautista fernández Díaz, quien estuvo acompañado en la celebración por el párroco de Arriomdas, don Manuel Riera Prida, y por el de San Juan de Beleño, don Jesús Suárez Gamonal, así como por autoridades locales y provinciales, el benefactor de la impresionante obra, don José González Soto, y el pueblo de Cangas de Onís en general. Como testimonio de la inaguración se colocó al lado izquierdo de la entrada una lápida que dice así:

JOSEPH GONZÁLEZ SOTO
PIVS ECCLESIAE FILIVS
HANC SACRAM AEDEM
BEATAE MARIAE IN CAELVM ASSUMPTAE
VOTI CAVSA
DE SVO SVMPTV FACIENDAM CVRAVIT
FRANCISCO ARCHI EPISCOPO OVETENSI
JOANNEPAROCHO HVTVSCIVITATIS
SIMVLAE EJSDEM MODERATORE

AEMILIO RODRIGVEZ HORMILLA
PRIDIE NONAS NOVEMBRIS
MCMLXIII

Su estilo imita a las iglesias rurales asturianas, consta de tres naves, crucero y cúpula, en la que se encuentran los frescos pintados por Casimiro Baragaña, que representan a los cuatro evangelistas, así como una fachada con robusta espadaña campanario de 33 metros de altura.

Cupula


La nave central tiene 135 metros cuadrados d superficie y 202 el crucero donde, a sus lados, destacan dos enormes y espectaculares vidrieras que iluminan el templo y que representan una a Santa Ana con la Virgen, como recuerdo de la vinculación de Cangas de Onís con el Camino de Santiago y otra a la Sagrada Familia.Sobre el presbiterio, de 90 metros cuadrados, y prsidiendo el altar se encuentra otra vidriera con la imagen de la Asunción de Santa María, titular de la parroquia. Existen otras de menor tamaño a ambos lados del altar, en las que en las que aparecen San Juan y Santiago, así como otra en el coro que reproduce una imagen de Santa Cecilia, patrona de los músicos.Todas ellas son obra de la casa de origen francés Mauméjean Hermanos, empresa de reconocido prestigio que llegó a trabajar para el rey Alfonso XII.
En el presbiterio , bajo la vidriera de la Asunción, se encuentra una antigua talla del siglo XVII que representa a un Cristo crucificado. Conocido como el "Cristo del Amparo", durante muchos años estuvo en la capilla del cementerio pero, por fortuna y antes de que llegara a perderse, fue convenientemente restaurado y trasladado a la nueva iglesia para su veneración.
En la parte trasera, una puerta sobre la que se encuentra un cuadro de la Virgen del Perpetuo Socorro da acceso al coro que alberga, desde su inaguración, un gran órgano formado por 1.125 tubos, obra de Amezúa y Compañía. Se compone de una consola con dos teclados y escala de pedales, que se enmarcan en un mueble de madera de sencilla y austera hechura.

Bajo el altar principal del presbiterio hay una pequeña cripta de mármol negro veteado, donde reposan los restos del benefactor don José González Soto junto con los de su esposa, sus padres y los del párroco don Juan Bautista Fernñandez Díaz. Además coro y la cripta, la iglesia tiene un baptisterio,donde se halla una pila bautismal que procede de la vieja iglesia; además de una gran sacristía, salas para catequesis, dos enormes viviendas para los sacerdotes residentes, una para el párroco y otra para el coadjutor, así como sótanos y un salón parroquial, hoy convertido en capilla para celebrar las misa de diario.A todo lo anterior, debemos sumar ricas piezas de orfebrería y ornamentos litúrgicos, que se utilizan en las grandes solemnidades, Entre éstas  se encuentran  una preciosa custodia de plata  sobredorada con piedras preciosas, que fue realizada con las

santo

aportaciones de los vecinos de Cangas de Onís en el taller de Pedro Álvarez, prestigioso joyero y orfebre ovetense reconocido por la calidad de sus obras; un hermoso palio bordado en oro sobre raso blanco,  que lleva pintado al óleo motivos eucarísticos, bajo el cual sale en procesión el Santísimo por la ciudad el día del Corpus; se suman, asimismo, artísticos estandartes, entre ellos uno que representa a San Francisco de Asís, pintado por José Ramón Zaragoza; así como ricos cálices de plata dorada, candelabros, sagrarios, ternos y capas pluviales.
Durante éste último año, siendo todavía párroco D.Luis Álvarez, se han construido cuatro altares para albergar la escasa imaginería existente en la iglesia. El primero en realizarse se encuentra en el centro de la pared norte y es el altar de los Dolores, donde una Virgen de La Soledad, en actitud desconsolada, contempla a un Cristo yacente que descansa a sus pies. La imagen de la Vigen es una talla de finales del siglo XIX y es la única pieza que se salvó de la quema de la iglesia durante la Guerra Civil, mientras que el Cristo fue adquirido por la parroquia en febrero de 2012, gracias a los donativos de los feligreses, para incorporarlo al paso procesional del Viernes Santo. Justo enfrente, en la pared norte, se encuentra otro altar con un cuadro de la Virgen de Guadalupe, que recuerda a los muchos emigrantes que han salido de esta tierra, especialmente hacia México. Los dos restantes están ubicados bajo las vidrieras del crucero. El dedicado a San Melchor de Quirós, primer santo asturiano, bajo la vidriera que representa a la Sagrada Familia y el de la Virgen de Covadonga y La Cruz de la Victoria, bajo la de Santa Ana. todos ellos han sidi realizados por el restaurador Jesús María Puras Higueras en piedra arenisca de tono rojizo.

Monumento

Recientemente se han rescatado del olvido las imagenes de la Virgen del Pilar y del Rosario, esta última obra de Gerardo Zaragoza. Ambas lucen en sendos altares de mármol que son de la época en la que se edificó la iglesia.
Del exterior mereca destacar el escudo de Cangas de Onís que hay en la fachada principal, así como el busto del benefactor José González Soto del pórtico de la iglesia, ambas también son obra de Gerardo Zaragoza. Es en ese mismo pórtico donde una lápida nos recuerda que: "Gracias al esfuerzo del entonces párroco D.Juan Bautista González Díaz y a la generosidad de D.José González Soto, Cangas de Onís ha podido disfrutar de este grandioso templo. Apuntamos que este templo fue inagurado con gran solemnidad el día 4 de noviembre de 1963". Aunque no fue hasta sus bodas de plata, el 27 de noviembre de 1988 cuando fue consagrado por el Arzobispo de Oviedo, D.Gabino Díaz Merchán, ocasión en la que se solicitó para esta iglesia el titulo de basílica y que, hasta el momento, no le ha sido concedido.