Hoja parroquial


Parroquias de Cangas de Onís, Dego, San Juan de Parres y Villanueva

          Tel. 689 71 28 03                                       fueyocangues@outlook.es
        Nº 42            24 de julio de 2016           Dep. legal AS 04383-2014


AVISOS: Cangas: Misas de la quincena: lunes 25, por Bernardo y Carolina; martes 26, por Ceferino Gancedo; miércoles 27 por intenciones de Luisita; jueves 28 por Angel González; viernes 29 por Gaspar Cayarga; sábado 30 por Juan Blanco y Ramón Prada; domingo 31, a las 7, por Leonides; lunes 1 por intenciones de Josefina López; martes 2 por Gabriela Blanco; miércoles 3 por Consuelo y Severino; jueves 4 por intenciones de Carmen López; viernes 5 por Amando Juárez del Dago; sábado 6 por Amando Juárez Chimeno; domingo 7, a las 7, por intenciones de Pili.

Capillas: en Cardes el sábado 30, a las 11, por Amado González; en San Cosme el domingo 31 a las 4; en Següenco el sábado 6 a las 11; en Torió el domingo 7 a las 5.

Dego: novena desde el domingo 24 a las 7 y cuarto de la tarde; martes 2 de agosto, a la una, fiesta de la Reina de los Angeles.

Lago Enol: lunes 25 a las 10 y a las 12.

San Juan de Parres: sábado 30 por difuntos de Mª Jesús; sábado 6 por Josefa Cueto.

Villanueva: los dos sábados a las 6. En Las Rozas el sábado día 6 a las 12.

 

EL TEMA BIBLICO: Tanto el pasado martes como el próximo viernes el evangelio del día alude a los “hermanos” de Jesús, expresión que puede sorprender a más de uno. Y es que los evangelios, aunque fueron escritos originalmente en griego, idioma en el que hay una palabra para designar al hermano y otra para el primo, contiene expresiones y modos de hablar de sus autores, que eran judíos, cuyo idioma utilizaba la misma palabra para designar al hermano, al primo y al pariente. Se percibe mejor en el evangelio de Marcos, en el que se aclara que los “hermanos” del Señor Santiago y José eran hijos de otra María, distinta a la Madre de Jesús.

 

OPINION;                                          De tormentas

En el verano también hay tormentas, metereológicas y de otros tipos. A veces son tormentas en vasos de agua, a veces más peligrosas.

-En la catedral de Valencia el pasado lunes la Misa era, entre otros difuntos, por Francisco Franco y un partido político de la supuesta izquierda elevó una enérgica protesta al cardenal Cañizares, sugiriéndole que suspendiese la Misa de marras. Obviamente el prelado, que ni siquiera estaba enterado de la cosa, les contestó que las misas se ofrecen por difuntos de todas las ideologías. ¡Hasta dónde puede llegar la estulticia de algunos y qué ganas de generar tormentas sin sentido!

-Hablando de cardenales y de misas, el prelado guineano Sarah fue también noticia estos días por sugerir que se recupere la costumbre preconciliar de que el celebrante de la Eucaristía actúe de espaldas al pueblo. El hombre daba sus razones teológicas, se supone que con la mejor intención, pero en las páginas de información religiosa se levantó una tormenta del quince. Se supone que la cosa no llegará muy lejos. En esas mismas páginas de información religiosa fue mayor aún la tormenta levantada contra el Papa Francisco desde que publicó la Exhortación “Amoris laetitia”, que no se traduce por “amores de Leticia”, sino “la alegría del amor”. Y eso que ese tipo de documentos, al ser más bien largos, no los lee casi nadie, pero el Papa argentino, amén de muchos simpatizantes, tiene también enemigos, que utilizan cualquier pretexto para echársele encima.  

-Estos días fueron también noticia cinco activistas de Femen, en teoría un colectivo supuestamente feminista, aunque en la práctica más bien un subgrupo del amplísimo grupo de fariseos del siglo XXI, especialistas en generar tormentas: ora irrumpen en una capilla universitaria, ora se encadenan al Crucificado de la Almudena, ora intentan reventar una Marcha por la Vida …y siempre con los pechos al aire, arguyendo libertad de expresión, pero, a la vez, impidiendo la libertad de expresión de los demás. Esta semana se enfrentaban a un nuevo juicio. A ver si, a base de antecedentes penales, acaban una temporada “a la sombra” y aprenden la lección de la coherencia y el respeto a los demás.

-En nuestra diócesis el verano genera también alguna tormenta, porque es la época en la que el obispo y los vicarios proceden a cambiar de destino a algunos párrocos y cada año se ve en la lista algún nombramiento sorprendente. En esta ocasión, por ejemplo, a un párroco avilesino que regentaba ya tres parroquias relativamente populosas, le añadieron una cuarta, con lo cual el hombre tiene ahora a su cargo unos 20.000 feligreses. Doctores tiene la diócesis, pero uno estima que, aunque cada vez somos menos curas, todavía no está la cosa tan apurada como para que un párroco tenga que atender a 20.000 feligreses. ¿Para qué generar tormentas innecesarias?

-De todas formas, las anteriormente mencionadas no dejan de ser tormentas en vasos de agua, en comparación con la tormenta de la violencia, que, a todos los niveles, se está dando en nuestro mundo. La que genera últimamente más víctimas es la violencia de los islamistas radicales, que los organismos internacionales parece que no aciertan o no saben afrontar. Tú y yo en esas esferas poco podemos hacer, paciente lector. Pero hay otras violencias más cercanas que también son preocupantes, por ejemplo la que se da en las redes sociales. ¡Hay que ver, por ejemplo, la tormenta que tuvo que soportar la viuda del torero recientemente fallecido por culpa de otro subgrupo de fariseos del siglo XXI, que defienden con más ahínco la vida de algunas especies animales que la vida humana! Si ya era difícil la educación de niños y jóvenes, las nuevas tecnologías la han complicado más, pero es lo que hay. Habrá que esforzarse doblemente en la tarea, pero hay que frenar esta tormenta de violencia. No es de recibo que hasta las celebraciones festivas acaben con violencia. No debemos resignarnos a que todos los fines de semana, cuando no es en la romería de prao es en el pub o en la sidrería, algún chaval que salió de casa a divertirse regrese sangrando.                                                                                             J. Manuel Fueyo

 

EL RETO DE LOS MARGINADOS: Margareth está en medio del caos. Su poblado está siendo tiroteado desde el aire por helicópteros. Las chozas empiezan a arder. Ella está a unos pasos de la puerta de su cabaña y las detonaciones la paralizan. A sus tres años, ¿cómo se entiende una guerra? Mira a todos lados, buscando a alguien conocido. Ve que una parte de su cabaña ha desaparecido y con ella los que estaban dentro. Llora a todo pulmón hasta que unas manos la recogen por la cintura y se la llevan. Mucha gente corre o se arrastra en estado de shock. No les estoy contando una película: Margareth y su hermana mayor llegaron dos días después al campo de refugiados de Bombuti (República Centroafricana) desde su poblado de Sudán del Sur, huyendo de un país en guerra, rico en petróleo y, por eso, diana de los depredadores de este mundo, a los que no les importan ni Margarath, ni sus padres muertos, ni la población civil indefensa. Al campo de refugiados han llegado 8000 personas, con las manos vacías y vestidos con lo que tienen. No sólo llegan refugiados a Europa. El grueso de los desplazados del mundo son africanos, que pasan de un país a otro por huir de una muerte segura. A 200 kilómetros de Bomtuti, en la misma diócesis de Bangassou, hay otros 3000 desplazados, en este caso del Congo, que llevan ya 10 años. Centroafrica, un país con mil problemas, aún tiene ternura y solidaridad para acoger desvalidos.       Juan José Aguirre, obispo de Bangassou (Publicado en Religión digital)

 

indice