Parroquia de Cangas de Onís

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Año de la Misericordia


     El Papa Francisco abrió este martes, día 8 de diciembre, la puerta santa de la basílica de San Pedro para inaugurar el Jubileo de la Misericordia, que culminará el 20 de noviembre de 2016. Un Año Santo en el que el Santo Padre invita a la Iglesia, a “aplicar primero en nuestras vidas la misericordia que el juicio”. Pero ¿qué es un Año Santo? ¿qué significa ganarse una indulgencia plenaria? Lo vemos en este sencillo decálogo:

1. ¿Qué es un Año Santo?

     El Año Santo o Año Jubilar es una celebración de la Iglesia Católica que inauguró el papa Bonifacio VIII en el año 1300, para pedir perdón, hacer penitencia por los pecados personales y obtener una especial ayuda divina. Desde 1475 se convoca un año jubilar ordinario cada 25 años, con la esperanza de que el mayor número de personas puedan experimentarlo al menos una vez en su vida. Un jubileo extraordinario puede ser convocado en una ocasión especial o por un evento que tiene una importancia especial, como es el caso del Año Santo de la Misericordia. Este Año Santo convocado por el papa Francisco tiene un carácter extraordinario, ya que hasta el 2025 no ocurriría el siguiente. El Pontífice lo quiso así porque quiere que los católicos sean conscientes de una dimensión concreta de su fe, en este caso, la misericordia. Por eso, cada uno de nosotros deberíamos preguntarnos, durante este año, cómo estamos viviendo la misericordia, cómo podemos mejorar en este aspecto, la necesidad de pedir ayuda a Dios para lograrlo, así como el perdón por los propios errores a través del sacramento de la Penitencia (confesión).

2. ¿Qué es una puerta santa y por qué se abre en año jubilar?

     Cada una de las cuatro basílicas de Roma tiene una puerta santa, que normalmente se sella desde el interior para que no se pueda abrir. También lo son la que hay en la catedral de Santiago de Compostela o en la Basílica de Ars. Las puertas santas sólo se abren durante el año del Jubileo para que los peregrinos puedan entrar a través de ellas y ganar la indulgencia plenaria vinculada al Jubileo. El rito de la apertura de la Puerta Santa pretende ilustrar simbólicamente que a los fieles de la Iglesia se les ofrece un “camino extraordinario” hacia la salvación durante el tiempo del Jubileo.

3. ¿Qué significa una indulgencia plenaria?

     La indulgencia plenaria es la supresión del castigo que todo hombre merece por los pecados cometidos. Según la doctrina católica, cuando una persona pide perdón por sus pecados en el sacramento de la confesión, borra su condición de pecador, se vuelve a reconciliar con Dios y obtiene la ayuda divina para no pecar más. Con la indulgencia plenaria se borran, además, los castigos de los cuáles se ha hecho merecedor el hombre por cometer esos pecados, y que de otro modo sólo se borran en vida mediante la penitencia o, tras la muerte, en el purgatorio. Lo esencial del jubileo es pedir perdón a Dios y perdonar a los demás. La indulgencia que se gana al cruzar la puerta santa limpia las huellas que dejan en el alma y en la conducta los pecados ya perdonados en la confesión. La devuelve al estado original.

4. ¿ Cuáles son las condiciones para conseguir la indulgencia plenaria?

     Un católico que quiera ganar una indulgencia plenaria debe peregrinar a la puerta santa, confesar todos los pecados mortales y veniales en el sacramento de la Reconciliación, rechazar interiormente cualquier inclinación al pecado, comulgar y rezar por las intenciones del Papa, así como rezar el Credo. Dispone de 20 días para realizar todas estas acciones antes o después del acto por el que se concede la indulgencia.

5. ¿Sólo se puede ganar la indulgencia plenaria en años jubilares?

     No. La Iglesia puede establecer determinadas indulgencias por festividades concretas, aniversarios, que afectan a toda la Iglesia, a diócesis concretas o a determinadas organizaciones por razones justificadas (aniversarios de una fundación, por ejemplo).

6. ¿Es necesario peregrinar a Roma?

     No. El próximo domingo, cada obispo abrirá la puerta santa de la catedral de su diócesis, en el primer jubileo que permite ganar las indulgencias en miles de lugares del mundo entero.

7. ¿Interesa solo a los católicos?

     No. El Jubileo de la Misericordia crea una mayor sintonía espiritual con judíos y musulmanes, que también consideran la misericordia como el primer atributo del Dios único.

8. ¿Qué pasa con los enfermos y los presos?

     Las personas enfermas o impedidas podrán ganar la indulgencia en sus casas, y los presos –que Francisco visita con frecuencia– cruzando la puerta de su celda.

9. ¿Qué pasa con los pecados muy graves como el aborto?

     Durante el Año Jubilar, todos los sacerdotes podrán perdonar el pecado de aborto, reservado habitualmente al obispo por su especial gravedad. Cometen ese pecado no solo la mujer embarazada, sino también todas las personas –médicos, asistentes, gestores de clínicas especializadas, etc.– que llevan a cabo materialmente ese procedimiento o lo provocan.

10. ¿Y los pecados cuyo perdón están reservados al Papa?

     El próximo Miércoles de Ceniza, Francisco otorgará a 800 sacerdotes “Misioneros de la Misericordia”, ya seleccionados, poder perdonar pecados reservados al Papa como la profanación de formas eucarísticas, la absolución a cómplices en pecados sexuales, la ordenación de obispos sin permiso, la ordenación sacerdotal inválida de mujeres o la rotura del secreto de confesión.

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